Buscar en este blog


Memoria, Conocer, Saber, Entender, Futuro. Ver 1.1

El simple acto de existir hace que nuestro transcurso en el tiempo nos marque conciente e inconscientemente. Cada sonido, cada olor, cada simple acto en el cual nos veamos involucrados deja rastros en nuestro ser. Todo queda guardado, todo pasa a nuestra memoria. La memoria es la facultad que nos permite conservar el recuerdo del pasado.
El acto de hacer memoria nos para frente al presente y al futuro en un escalón más arriba que el instintivo. La memoria es el único acto por el cual tomamos conciencia de sucesos del pasado como para tomar partido, corregir o dar curso a los actos del presente y futuro. La memoria es el templo de la experiencia, sin ella nada de todo lo que aprendemos sería fructífero para nuestra vida.
Sin la memoria no hay saber ni entender, sino mero instinto. Saber es tener certeza de una cosa. Al saber se tiene conciencia de la existencia de esa cosa, se la conoce, se la entiende. El acto de enfrentarnos a un hecho y tomar conciencia de los actos del pasado, de nuestro saber, de lo que entendimos de lo vivido nos permite tomar los problemas futuros de antemano, analizando los horizontes con una imagen menos ignorante. Entender es tener clara idea de algo, saber con perfección, tener un motivo oculto para hacer, decir o juzgar algo. Conocer es tener conciencia de la existencia de algo. Uno entiende lo que conoce aunque sea vagamente. Yo conozco los números pero no se para que se usan. Yo se los números, puedo saber las tablas de memoria. Yo entiendo los números, puedo utilizarlos concientemente, puedo sumar, multiplicar. Conociendo, sabiendo y entendiendo puedo modificar el futuro concientemente. Sin la memoria no se conoce, no se sabe, no se entiende. No hay conocimiento sin memoria porque estaríamos sorprendiéndonos continuamente, todo seria nuevo, eterna novedad.
La memoria es un acto individual. Al bajar las aguas del diluvio universal, Noe hace jurar a Dios que nunca más ahogaría a la humanidad con otro diluvio. Dios a modo de recordatorio de esa promesa crea el arco iris, para que cada vez que junte un puñado de nubes con la intención de hacer justicia ahogando a los hombres por sobre ellas surja dándole memoria de su promesa. El arco iris no es memoria por si mismo, sino que es el desencadenante de recordarle a Dios su promesa, de darle memoria de sus palabras. Uno tiene memoria por si mismo sin dependencia de terceros. Solo en el acto de tomar conciencia, el hecho de saber, entender y adquirir los conocimientos transmitidos por los otros puede influenciarnos, pero siempre la memoria queda grabada en nuestro ser en forma independiente.
La Arquitectura no puede hacerse olvidando el pasado. Cada corriente temporal conlleva implícita la sucesión oculta de las corrientes del pasado. En ella se impregna la herencia de quienes nos precedieron y a los que hemos de continuar. Lo diseñado antes y diferentemente no es un episodio vacío y prescindible sino realidades ricas, incluso para oponerse a ellas. La Arquitectura tiene muchas tradiciones cuyo conocimiento puede alimentar nuestras nociones de cómo hacerla.
Recordar, memorizar es un acto de interés. Podemos hacer memoria con motivo conmemorativo. Generar un mojón reivindicativo. Podemos hacer memoria como explicación de la actualidad, como un cuento en el cual el nudo es la memoria y el desenlace es el presente. Podemos publicar una memoria que de cuenta de la gestión desarrollada al llevar a cabo un proyecto. Eso es un acto de conciencia. Es poner en práctica el saber.
Nadie crea de la nada, nadie crea a partir del vacío. Toda creación tiene origen en hechos, vivencias y emociones. Podemos notar como la creatividad en su mayor parte conlleva conciente y sobre todo inconscientemente la sucesión del pasado volcado por nuestra memoria. Vale como ejemplo citar las serie televisiva “Viaje a las Estrellas”, en donde se pone de manifiesto tanto en su serie original como en las más actuales como el ser humano se encuentra literalmente paralizado para imaginar mas allá de sus conocimientos. En la serie original se pueden observar computadoras súper poderosas, en las cuales solo eran aparatos que encendían luces de colores parpadeantes, acorde a los ordenadores de la época (esto mismo sucedía en la serie Batman, en la computadora de la baticueva). En las series mas recientes de “Viaje a las Estrellas” (y en otras tantas de ciencia ficción) podemos observar como las computadoras o las naves espaciales son maquinarias muy modernas, tecnologías avanzadas, pero sin embargo no distan mucho de las tecnologías actuales.
La memoria es el principal punto de partida para el diseño. La Buenos Aires del bicentenario era imaginada por un concurso llevado a cabo en el año del centenario cono una ciudad llena de rascacielos Art Nouveau entre los que circulaban rieles de tranvías elevados y volaban biplanos y zeppelines.
Recordemos también la serie “Flash Gordon”.
Inventar de la nada es imposible, uno crea a partir de su memoria, como una sucesión en el tiempo de lo que adquirido como conocimiento.

Tennyson decía: “Yo soy una parte de todo lo que he conocido”

Nietzsche decía que en la inspiración siempre hay algo de revelación y que sería difícil rechazar la idea de sentirse encarnación.

La memoria no reproduce el pasado, sino que lo vuelve visible y nos ayuda a comprendernos siendo menos vulnerables. No es raro que en un mundo inhumanizado el auge simbólico de la arquitectura de los últimos tiempos haya tomado una escalada notable alejándose sucesivamente de la modernidad funcionalista y del revival descafeinado del postmodernismo. Los significados toman sentido nuevamente. El hombre necesita dentro de su desprotección sentirse cobijado por aquello que lo identifica. Su memoria necesita un cobijo, algo que lo haga sentirse protegido y en casa. La maquina ya no es suficiente, necesita alma, necesita su identidad, necesita nuevamente su memoria.
“La capacidad de generar comunicados en la Arquitectura no se ha desarrollado en forma directa. A diferencia de las palabras, las formas tienen un espectro muy amplio de significación y son valiosas en la medida de lo que dicen tanto por lo que son por sí mismas. Por ello son trascendentes y atractivas las obras, en las que independientemente del tiempo, la forma y el estilo, esa continuidad del espíritu humano es perceptible, dándonos una larga dimensión en el tiempo; una comunicación con distintos tiempos pasados, haciéndolos presentes y transmitiéndonos una emoción que vibra en nosotros como vibró en otros hombres.”
“Como arquitectos el tener conocimientos técnicos, y una cultura arquitectónica amplia, que incluye estar al día, lo que no significa estar a la moda. Ser capaces de apreciar los valores que están más allá del tiempo. Recordemos que toda obra capaz de emocionarnos está viva, aunque tenga miles de años, y la emoción que nos transmite pueda ser la chispa que nos ilumine.” (Hugo P. Cánez Marticorena)
Esas obras quedan en la memoria


"...y seguimos adelante, los barcos contra la corriente, llevados incesantemente hacia el pasado (...), encuentro que esa es una espléndida imagen, un emblema de la condición humana.
El pasado es un refugio seguro.
El pasado es una tentación constante.
Y sin embargo el futuro es el único lugar al que podemos ir, si realmente tenemos que ir a alguna parte".

(Renzo Piano, texto final de su discurso al recibir el Premio Pritzker del año 1997).

 

0 Responses to Memoria, Conocer, Saber, Entender, Futuro. Ver 1.1